L'INFINIT I LA LLUNA...

L'instant més callat de la nit es produeix quan el brogit lentament acumulat es transforma en zero. La lluna dibuixa exactament el número més ínfim i obstinadament solitari... el no res i el tot, l'infinit perfecte...

dissabte, 21 d’agost de 2010

Itaca



"Si uno no cree en la predestinación, tiene al menos que admitir que las circunstancias de un encuentro, que por comodidad atribuimos al azar, son de hecho el resultado de una incalculable serie de decisiones tomadas en cada encrucijada de nuestra vida y que secretamente nos han orientado hacia él. No se trata de que hayamos buscado, ni siquiera deseado, aunque sea en el fondo de nuestro inconsciente, todos nuestros encuentros, incluso los más importantes. Más bien, cada uno de nosotros actúa como un artista o un escritor que construye su obra mediante una sucesión de elecciones; un gesto o una palabra no determinan indefectiblemente el gesto o la palabra que sigue, sino que, al contrario, obligan a su autor a una nueva elección. Un pintor que ha dado una pincelada de rojo puede optar por extenderla yuxtaponiendo otra de violeta; puede hacerla vibrar con un trazo de verde. A fin de cuentas, por más que se haya puesto a trabajar con una idea del cuadro en la cabeza, la suma de todas las opciones que haya escogido, sin haberlas previsto todas, producirá un resultado distinto. De este modo dirigimos nuestra vida, por medio de un encadenamiento de actos más deliberados de lo que estamos dispuestos a reconocer -porque sería un fardo excesivamente pesado asumir toda la responsabilidad de los mismos-, y que sin embargo nos ponen en el camino de personas que no pensamos que se dirigían hacia nuestro encuentro desde hacía tanto tiempo."

Catherine Millet

Celos
La otra vida de Catherine M.

4 comentaris:

Elvira FR ha dit...

UF! prou complexe...

zel ha dit...

Dona, aquest text fa pensar, si potser serà cert, no? que, finalment, casualitats no n'hi ha ben bé...

rodericus2009 ha dit...

Tienes razón, nuestra vida es la suma de las pinceladas cotidianas que añadimos a nuestro lienzo. A veces es necesario tomarnos un respiro en nuestra tarea con los pinceles y observár a una cierta distancia el resultado de nuestros afanes, teniendo la suficiente subjetividad para valorar lo que somos, sin confundirlo con lo que tenemos.
Esto último es lo más dificil.

Saludos.

el paseante ha dit...

M'agrada el text, malgrat el cognom de l'autora :-) Veig que tens un estiu lector.